El secretario de Educación habló sobre el uso de celulares en niños y dejó un punto claro: en la escuela se pueden poner reglas y límites, pero la formación y la responsabilidad principal están en casa.

El reto no es satanizar la tecnología, es enseñar a usarla con medida. Mientras en el aula se busca evitar distracciones, en casa toca acompañar, poner horarios y dar el ejemplo. Al final, educar en el uso responsable del celular es una tarea compartida entre escuela y familia.

El reto no es satanizar la tecnología, es enseñar a usarla con medida. Mientras en el aula se busca evitar distracciones, en casa toca acompañar, poner horarios y dar el ejemplo.

Al final, educar en el uso responsable del celular es una tarea compartida entre escuela y familia.